En el momento en que empezamos a plantearnos pasar a usar compresas reutilizables de tela la pregunta más recurrente suele ser ¿Cómo se lavan?

 

Pasos para lavar tus compresas de tela:

 

1. ENJUAGADO:  Cuando te quitas una compresa de tela, una vez usada, puedes:

    • Cerrarla y guardarla en una bolsa impermeable para lavarla más tarde
    • Enjuagarla en el momento.

Sea cual sea la opción que elijas, el primer procedimiento para lavar tus compresas de tela es enjuagarlas. Puedes ponerlas bajo el grifo durante unos segundos para quitar el exceso de sangre. Lo ideal es enjuagar y quitar el exceso de agua suavemente de la compresa un par de veces hasta que el agua salga casi transparente. 

 

2. REMOJO: después de enjuagarlas, es recomendable que tengas un cubo o barreño únicamente para tus compresas. Llénalo con un poco de agua y sumérgelas dejándolas en remojo para que se desprendan los restos de sangre que queden. Lo ideal es dejarlas en remojo desde un par de horas como mínimo hasta 2 días como máximo( en caso de dejarlo entre 1 y 2 días recomendamos cambiar el agua un par de veces).

Si consideras que contiene manchas difíciles de quitar puedes añadir al agua un chorrito de agua oxigenada, un par de cucharadas de percarbonato, bicarbonato o un poco del detergente habitual que uses para la lavadora (preferiblemente ecológico).

 

3. LAVADO: Tras haber estado en remojo puedes lavar tus compresas

  • A mano: frotar suavemente con jabón natural y enjuagar hasta que no quede jabón.
  • En lavadora: meter directamente en la lavadora y lavar a máximo 30º. Si consideras que hay manchas difíciles puedes añadir en la zona manchada un poco de jabón natural o el que uses para lavadora, también puedes usar percarbonato. 

 

4. SECADO: No usar secadora. Secar al aire libre, el sol puede ayudar a blanquear manchas persistentes. 

 

Consejos para la limpieza y mantenimiento de tus compresas:

  • La sangre es mejor limpiarla con agua fría, el agua caliente la fija en las telas.
  • La sangre fresca se va a quitar mejor que la sangre seca.
  • No usar lejías, blanqueantes ni suavizantes, pueden estropear el tejido y ten en cuenta que todos esos químicos luego irán en contacto con tu piel y zonas sensibles de tu cuerpo.
  • El agua oxigenada suele ser una buena aliada para quitar manchas persistentes, también el percarbonato y el bicarbonato.
  • Recomendamos usar jabones o detergentes naturales y ecológicos.
  • No usar secadora
  • Lavar máximo a 30º.
  • Secar al sol, es un blanqueante natural.
  • Guardar en un lugar protegido para que permanezcan limpias hasta tu próximo ciclo.
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